¿Pueden las vacunas prevenir el cáncer?

¿Pueden las vacunas prevenir el cáncer?

Los beneficios sanitarios de las vacunas

Desde finales del siglo XVIII, con el médico inglés Edward Jenner, y sobre todo un siglo después, con los trabajos fundamentales del biólogo francés Louis Pasteur, la vacunación ha demostrado su eficacia contra algunas enfermedades infecciosas mortales. Aunque algunas personas podrían seguir objetando y discutiendo los beneficios positivos de la vacunación, hay pruebas innegables que demuestran que pueden estar equivocadas.

¿Cómo funcionan las vacunas?

La vacunación funciona mediante la estimulación del sistema inmunitario del organismo vacunado. El objetivo de la vacunación anti infecciosa es producir anticuerpos que combaten los virus y/o las bacterias. El sistema inmunitario se entrena para reconocer y destruir esos agentes nocivos. En los últimos años, los médicos han empezado a considerar la posibilidad no sólo de tratar el cáncer, sino también de prevenirlo mediante el uso de vacunas.1

¿Pueden las vacunas prevenir el cáncer?

Según la Organización Mundial de la Salud, alrededor del 15% de todos los cánceres del mundo se atribuyen a infecciones crónicas. Estas infecciones están causadas por el Helicobacter pylori (cáncer gástrico), el virus del papiloma humano (o VPH – carcinoma de cuello uterino, cáncer anal y oral), los virus de la hepatitis B y C (cáncer de hígado) y, en algunas partes del mundo, el virus de Epstein-Barr (ciertos tipos de linfomas). El principio es bastante sencillo: si podemos prevenir estas enfermedades  crónicas mediante la vacunación, evitaremos la consecuencia de estas infecciones, es decir, el cáncer. Esto se utiliza cuando los sujetos sanos reciben vacunas de prevención del cáncer, que protegerán al organismo de los virus que causan la enfermedad. Ya existen ciertas vacunas de prevención del cáncer contra algunos virus, como la hepatitis B o el VPH. Los resultados epidemiológicos publicados recientemente han demostrado su eficacia. Basta con echar un vistazo a Australia; ya en 2007 este país comenzó a proporcionar la vacuna contra el VPH a todas las niñas de 12 a 13 años de forma gratuita, y empezó a hacer lo mismo con todos los niños en 2013. Según datos oficiales, la tasa de VPH entre las mujeres jóvenes se redujo del 22% al 1% entre 2005 y 2015. Además, según el reciente artículo de Michaela T. Hall en TheLancet Public Health, la infección por el VPH (y los cánceres de cuello de útero) debería eliminarse por completo en los próximos 20 años. Australia está en camino de convertirse en el primer país en eliminar el cáncer de cuello de útero, según Karen Canfell, epidemióloga del cáncer en el Cancer Council NSW.

Vacunas e inmunoterapia

cancer immunotherapy vaccinesAdemás de utilizar vacunas de prevención, la inmunoterapia contra el cáncer es un ejemplo, son conocidas como vacunas terapéuticas, que incluyen otros tipos de vacunas contra los cánceres no relacionados con las infecciones. Las vacunas terapéuticas se administran a pacientes ya diagnosticados de cáncer, y son complementarias a otros tratamientos, como la quimioterapia o la radioterapia. Ahora sabemos que todas las células cancerígenas albergan antígenos específicos en su superficie, y estos antígenos son bastante específicos del tipo de cáncer. El objetivo de toda la investigación en curso es provocar una reacción inmunitaria específica dirigida a estos antígenos específicos. El objetivo final es la destrucción inmunitaria de todas estas células cancerosas. Algunas vacunas ya han demostrado cierta eficacia, especialmente en el caso del melanoma metastásico.

Perspectivas: ¿qué nos depara el futuro?

En la actualidad, muchas vacunas se encuentran en diferentes fases de desarrollo y sólo están disponibles a través de ensayos clínicos, en parte porque es muy difícil desarrollar vacunas para el tratamiento del cáncer que tengan éxito. Las vacunas para el tratamiento del cáncer siguen teniendo ciertas limitaciones, como el sistema inmunitario de los pacientes con cáncer, a menudo suprimido, o la incapacidad del propio sistema para reconocer y destruir posteriormente las células dañinas: dado que las células cancerosas se desarrollan a partir de las propias células sanas del individuo, el sistema inmunitario puede pasar por alto las células sanas que han sufrido cambios.

Vacunación durante la terapia contra el cáncer

Muchos especialistas en cáncer recomiendan evitar la vacunación durante la terapia contra el cáncer (quimio o radioterapia) por dos razones principales. La primera es bastante obvia, ya que estos tratamientos contra el cáncer disminuyen la eficacia del sistema inmunitario como “efectos secundarios” colaterales. Por lo tanto, es bastante inútil buscar la elicitación de la respuesta inmune a través de la vacunación durante estos períodos; el resultado final podría ser bastante decepcionante. La segunda razón está relacionada con el hecho de que algunas vacunas utilizan una forma viva y atenuada del virus. Incluso en su forma “atenuada”, el virus puede revelarse peligroso dentro de un organismo con un sistema inmunitario debilitado. No cabe duda de que en los próximos años asistiremos a la aparición de nuevas terapias dirigidas y al desarrollo de nuevas vacunas que, solas o combinadas con las terapias existentes, darán nuevas esperanzas a millones de pacientes de cáncer en todo el mundo. Fuentes:
  • ASCO
  • Conquer Cancer Foundation
  • cancer.net
  • WHO
  • The dawn of vaccines for cancer prevention. Olivera Finn, Nature Reviews Immunology volume 18, pages 183–194, 2018
  • The Projected timeframe until cervical cancer elimination in Australia: a modeling study. Michaela T Hall, Karen Canfell et al. Published October 02, 2018
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